Technology

Creíamos que teníamos una burbuja de la IA. Hay argumentos potentes que indican que estábamos equivocados

hooulra
2 min read

A la IA o la amas o la odias. O eres un (¿iluso?) optimista, o estás en el carro de los escépticos y apuestas por un pinchazo inminente de esa burbuja de la IA de la que todos hablan. El conocido analista Ben Thompson lleva tiempo en el segundo grupo y planteaba que de hecho estábamos en una bubuja “buena” y beneficiosa aunque reviente. La conferencia anual de NVIDIA de hace unos días le ha hecho cambiar de posición, y para él no hay burbuja. No tiene un solo argumento, sino tres. O más bien, tres saltos. El primer salto: ChatGPT. El lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 nos abrió a todos los ojos y demostró lo que la IA generativa podía hacer. Aquel primer modelo, eso sí, tenía dos problemas graves. El primero, que se equivocaba con frecuencia. El segundo, que cunado no sabía algo, se lo inventaba y alucinaba con una seguridad pasmosa. Eso convirtió a ChatGPT en algo asombroso pero poco fiable, como un juguete espectacular que necesita supervisión constante del usuario para ser útil de verdad. En Xataka Anthropic se ha convertido en la Apple de nuestra era y OpenAI en nuestra Microsoft: una historia de amor y odio El segundo salto: el razonamiento. Casi dos años después se producía otra singular revolución en el campo de la IA generativa. En septiembre de 2024 OpenAI lanzó su modelo o1 y con él hubo una novedad espectacular. Por primera vez el modelo no se limitaba a soltar lo primero que se le ocurría: razonaba sobre su respuesta antes de darla, evaluaba si era correcta y consideraba alternativas. El resultado fue una IA significativamente más fiable y, por tanto, más útil. ¿El precio? Más cómputo. Los modelos de IA con capacidad de “razonamiento” consumen muchos más tokens que los que respondenb directamente, y eso disparó la demanda de infraestructura. O lo que es lo mismo: de centros de datos. El tercer salto: los agentes. A esas dos revoluciones se les ha unido la tercera, la de los agentes de IA. Claude Code y Codex a finales de 2025 demostraron que los


📰 Source: Xataka